MANDOS INTERMEDIOS

21.07.2017

EL ARTE DE PRODUCIR UN GRUPO Y UNA FUNCIÓN

Aprender a manejar algunos conocimientos psicoanalíticos sobre la dinámica de grupos es esencial.

El lugar del mando intermedio es una pieza clave para el desarrollo y la gestión empresarial. La adecuada gestión de grupos, con sus visicitudes, situaciones complejas, la transmisión de la cultura empresarial y la subcultura subyascente, todo el entramado emocional... hacen, que en otras disciplinas, lo cataloguen y encasillen en "perfiles", en"competencias"... 

Los coach en Psicoanálisis sabemos, desde nuestra experiencia y saber psicoanalítico, que quien sigue el camino ya hecho no llegará, en el sentido de que hay que pensar esta cuestión no en generar modelos, clones, que sirvan para todos por igual, sino ver qué se está haciendo para trabajar en contra de esa función. El lugar que ocupa el mando intermedio está en continua construcción, nunca se llega, y es necesario supervisarlo de forma continuada.

La no consecución y alcance del proyecto empresarial así como la no adecuada gestión de grupos expresan conflictos latentes o bien con la empresa, con el producto, con los empleados, o consigo mismo, en cuestiones que tienen que ver con su intolerancia al éxito, a generar más dinero, su envidia hacia los empleados (no tienen responsabilidad, etc), sus estelas familiares reprimidas y puestas en juego en la actualidad en el trabajo (problemas con la figura de autoridad, celos, envidia, hostilidad... )

Es importante que desee ocupar su lugar, porque las relaciones transferenciales de los empleados van a depender de su deseo, va a ser el motor del deseo de los empleados, quien canalice esa energía grupal. Si en él hay ciertas contradicciones, no trabajará para la empresa, puede que incluso lo haga en detrimento de ésta.

Aprender a manejar algunos conocimientos psicoanalíticos sobre la dinámica de grupos es esencial, los sentidos nos engañan, porque el saber es inconsciente y esto quiere decir que ante cualquier situación uno responde según como ha adquirido los diferentes lugares de limite, autoridad, cuidados...que tienen que ver con las cuatro posiciones psíquicas que todo ser humano adquiere en su crecimiento: padre, madre, hombre y mujer. Saber arregrárselas con esto quiere decir poder tener cierta flexibilidad, saber responder de una manera adecuada ante las demandas de la realidad, saber poner los límites, ser justo, escuchar al otro, olvidarse del narcisismo.... y esto no viene plasmado en una serie de pasos, de tratados de cómo ha de ser un mando intermedio, sino que cursa de forma inconsciente, es algo que se transforma y se mejora a través del coach psicoanalítico.

Separarse de uno mismo le va permitir no identificarse con los otros, porrque frente a los conflictos que acontecen en las relaciones (celos, envidia, hostilidad, narcisismo...) , le puede a uno recordar a sus propias cuestiones o a lo ya vivido. Separar lo afectivo de lo profesional, y recordar que cuando hay conflictos uno está en una empresa, no tiene tanto que ver con uno mismo y con el otro, sino que siemrpe está en relacion a unas leyes, un pacto empresarial que hay que cumplir, más allá de quién sea cada uno. Son figuras sustituibles.

A veces hay una tendencia a eliminar el concepto de trabajo. Todo se construye en el ser humano y hay que mostrarles a los trabajadores cómo hacer, dar órdenes concretas, utilizando la escucha inconsciente, para ir forjando ese grupo y ese lugar del mando intermedio, que es el que puede pensar más allá de las tareas para el objetivo empresarial.



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